La Terapia Sistémica Breve es un conjunto de procedimientos y técnicas de intervención que pretenden ayudar a los consultantes (individuos, parejas, familias o grupos) a movilizar sus recursos para alcanzar sus objetivos en el menor tiempo posible. Se trata de un enfoque constructivista que se centra en el contexto interpersonal de los problemas y sus soluciones y que promueve una colaboración activa con los usuarios.

Desde el punto de vista histórico, la Terapia Sistémica Breve se sitúa a caballo entre dos grandes tradiciones. Por un lado, la tradición sistémica de analizar los fenómenos en su contexto relacional, integrando los planteamientos de la Cibernética, la Teoría de Sistemas o la Pragmática de la Comunicación Humana. Por otro, la tradición de la terapia breve inspirada en Milton Erickson, con su apuesta pragmática por utilizar los recursos de los propios pacientes a fin de provocar el cambio.

Desde el punto de vista terapéutico, la Terapia Sistémica Breve integra los procedimientos de intervención de la Terapia Centrada en las Soluciones desarrollada por Steve de Shazer y su equipo en Milwaukee con los que proceden de la Terapia Estratégica Centrada en los Problemas creada en el MRI de Palo Alto por terapeutas como John Weakland y Dick Fisch. Sobre esta base se utilizan también técnicas narrativas, hipnóticas y de Psicología Positiva. En la actualidad hay varios autores que apuestan por esta integración de planteamientos centrados en soluciones y centrados en los problemas. Citaremos aquí a Ellen Quick, con su Terapia Estratégica Centrada en las Soluciones; la Terapia Familiar Colaborativa y Centrada en Fortalezas de Matthew Selekman; y la Terapia Breve Integrativa Centrada en las Soluciones desarrollada en Salamanca por Mark Beyebach y Marga Herrero.